La instalación eléctrica no se ve, y por eso se posterga. Mientras la luz prende, parece que todo está bien. Pero muchas casas siguen funcionando con cables, tableros y protecciones pensados para una heladera, unas lamparitas y una radio, y hoy les cuelgan aire acondicionado, horno eléctrico, termotanque y cargadores en cada enchufe. Hay señales claras de cuándo ya no da más.
Actualizado: · Por el equipo de ConstruFach
Las señales más comunes son las protecciones que saltan seguido, los enchufes o llaves que se calientan o tienen olor a quemado, las luces que bajan cuando arranca un equipo y los cables de tela o de goma que aparecen al abrir una caja. También es motivo de revisión una casa sin puesta a tierra ni interruptor diferencial, aunque nunca haya tenido un problema.
No siempre hace falta cambiar todo. A veces alcanza con renovar el tablero, separar circuitos y agregar la tierra. Otras veces el cableado está tan deteriorado que lo sensato es recablear la casa entera. Lo define un electricista autorizado después de revisar el tablero, los cables y el consumo real de la casa.
Una instalación cansada casi siempre avisa antes de fallar del todo. El problema es que los avisos se naturalizan: la familia aprende que no se puede usar el horno y la estufa a la vez, o que el enchufe del living hace chispa si se mueve el cable. Esta tabla resume las señales que más vemos en casas y apartamentos de Montevideo y Canelones, y qué suelen indicar.
| Qué se nota | Qué suele indicar | Qué hacer |
|---|---|---|
| Saltan las protecciones o se queman los tapones con frecuencia | Circuitos sobrecargados o con algún defecto | Revisar el tablero y cómo están repartidos los circuitos |
| Enchufes, llaves o cables tibios al tacto, o con olor a quemado | Conexiones flojas o cables chicos para el consumo | Dejar de usar ese punto y hacerlo revisar sin demora |
| Enchufes con marcas negras o plástico derretido | Recalentamiento por mal contacto o sobrecarga | Cambiar el mecanismo y revisar el cable que llega |
| Las luces bajan o titilan cuando arranca un equipo | Circuitos compartidos con equipos de mucho consumo, o conexiones flojas | Separar circuitos y revisar las uniones |
| Cosquilleo o pequeña descarga al tocar un electrodoméstico o una canilla | Falta de puesta a tierra o fuga de corriente | Revisión urgente: es un riesgo directo para las personas |
| Tablero con tapones de porcelana o llaves de cuchilla | Protecciones antiguas, sin diferencial | Renovar el tablero con protecciones actuales |
| Cables de tela, de goma reseca o sin color que los identifique | Cableado original de hace décadas | Evaluar el recableado de la casa |
| Zapatillas y alargues en casi todos los ambientes | Pocos enchufes para el uso actual | Agregar bocas y circuitos nuevos |
Si sentís una descarga al tocar un equipo, la ducha o una canilla, no esperes a juntar más síntomas. Cortá ese circuito desde el tablero y pedí una revisión: es la señal más seria de la tabla.
Importa, pero no como regla fija. Lo que pesa no es la fecha de construcción sino cuándo se hizo la última instalación y con qué materiales. Hay casas de principios del siglo pasado recableadas hace poco, y casas mucho más nuevas con una instalación hecha a los apurones y ampliada con alargues. Por eso, más que la edad, conviene mirar qué hay adentro de las cajas y del tablero.
En casas antiguas es frecuente encontrar cables con aislación de tela o de goma que se cuartea con el tiempo y deja el cobre expuesto, cañerías de hierro oxidadas o directamente cables embutidos sin caño, empalmes hechos con cinta dentro de la pared y ningún cable de tierra. Si estás por comprar una casa así, la instalación eléctrica es uno de los puntos a revisar antes de firmar, junto con la estructura y la humedad. Si esos cables pasan por paredes con humedad, el deterioro es todavía más rápido, y conviene resolver primero el origen del agua, como se explica en humedad en paredes: de dónde viene y cómo se soluciona.
La puesta a tierra es un camino para que, si un equipo tiene una falla y su carcasa queda con corriente, esa corriente se descargue a tierra y no a través de la persona que lo toca. Se hace con una jabalina enterrada y un cable que llega a cada enchufe. Muchas casas tienen enchufes de tres patas pero sin nada conectado en la del medio, lo que da una falsa sensación de seguridad.
El interruptor diferencial es el que corta la luz cuando detecta que se está escapando corriente, por ejemplo por un cable pelado que toca algo metálico o por una persona que recibe una descarga. Es la protección que salva vidas, y no la reemplazan las llaves térmicas, que cuidan los cables de las sobrecargas pero no a las personas. Una instalación sin tierra y sin diferencial puede funcionar años sin problema y aun así ser peligrosa, sobre todo en baños, cocinas, lavaderos y patios.
Depende de lo que aparezca en la revisión. Si los cables están en buen estado y tienen la sección adecuada, muchas veces alcanza con renovar el tablero, agregar diferencial y tierra, separar los circuitos de los equipos que más consumen y cambiar los mecanismos dañados. Es una intervención acotada que mejora mucho la seguridad.
Cuando el cableado es de tela o de goma reseca, cuando hay empalmes dentro de las paredes o cuando los caños están tapados y no se puede pasar cable nuevo, parchar sale caro y deja puntos débiles. En esos casos lo razonable es recablear. Para que el electricista pueda opinar con fundamento, ayuda tener a mano esta información:
A veces el problema no está adentro de la casa sino en la potencia contratada. Si la llave general corta cada vez que coinciden varios equipos encendidos, puede que la casa esté pidiendo más de lo que tiene contratado. Pero subir la potencia sin revisar la instalación es un error frecuente: si los cables y el tablero no están preparados para ese consumo, lo único que se logra es que la protección corte más tarde y que los cables trabajen recalentados.
El orden correcto es al revés: primero se evalúa la instalación y el consumo real, se dimensionan cables y protecciones, y recién después se gestiona ante UTE el aumento de potencia si hace falta. Ese trámite lo acompaña el electricista, y según el caso puede implicar cambios en la acometida o en el medidor. Si estás por sumar equipos nuevos, como el aire acondicionado de un dormitorio o una cocina eléctrica en una reforma, conviene plantear todo junto en la misma consulta.
Casi siempre. Recablear implica abrir canaletas en las paredes para colocar caños nuevos, y después revocar o enyesar y pintar. Si la casa va a tener obra de todas formas, por ejemplo una cocina o un baño nuevos, o paredes que se revocan, la instalación se hace en ese momento y la terminación se resuelve una sola vez. Hacerlo después, sobre paredes recién pintadas, es romper lo que se acaba de terminar.
La cocina y el baño son los ambientes donde más se nota: son los que concentran equipos de consumo alto y, además, agua cerca de la electricidad. Planificar ahí dónde van los enchufes, la campana, el horno o el termotanque evita alargues y tomas improvisadas por años. Si la reforma incluye abrir o mover paredes, también hay que ver por dónde pasan los cables existentes y si la pared es estructural, como se explica en cómo saber si una pared es portante. Cuando la obra es grande y cambia la casa, puede requerir permiso; el detalle está en permisos de obra en Montevideo y Canelones.
Se puede, en la mayoría de los casos, si se trabaja por etapas. Lo habitual es dejar funcionando un circuito provisorio para la heladera y algunas luces mientras se recablea por sectores, de modo que la casa nunca quede totalmente a oscuras salvo en momentos puntuales, como el cambio del tablero. Lo que más molesta es el polvo de las canaletas, y eso se maneja protegiendo muebles y cerrando los ambientes en los que se trabaja.
El orden suele ser: revisión y proyecto de circuitos, apertura de canaletas y colocación de caños, cableado, tablero nuevo con sus protecciones y la puesta a tierra, prueba de la instalación y, al final, reparación de paredes y pintura. En ConstruFach hacemos la parte eléctrica y las terminaciones con equipo propio, y si en la misma obra hay que tocar cañerías lo coordinamos con nuestro equipo de sanitaria, para que haya un solo orden de trabajo y un solo interlocutor. Si además querés aprovechar para renovar otros ambientes, mirá nuestras reformas.
Mandanos fotos del tablero abierto, del medidor y de los enchufes que se calientan o fallan, y contanos qué equipos querés usar. Te decimos qué conviene revisar y coordinamos la visita.
No hay un plazo fijo: depende de los materiales, de cómo se hizo y del uso. Lo que conviene es revisarla cuando aparecen señales de alerta, cuando se compra una casa usada o cuando se suman equipos de mucho consumo.
La protección está haciendo su trabajo, pero que salte seguido indica sobrecarga o un defecto en algún circuito. Hay que encontrar la causa en lugar de cambiar la llave por una más grande.
Sí. La tierra y el diferencial protegen a las personas ante una falla que puede no haber pasado nunca. Son especialmente importantes en baños, cocinas, lavaderos y patios.
No es recomendable. Primero hay que verificar que los cables y el tablero soporten ese consumo; si no, el aumento solo hace que los cables trabajen recalentados.
Sí. Mandanos por WhatsApp fotos del tablero abierto y de los enchufes que te preocupan, y contanos qué equipos usás. Coordinamos una visita para revisarla.